Su conexión con el juego comenzó a los ocho años, cuando su tío le regaló su primer taco.
Ese momento marcó el inicio de un vínculo de por vida con el billar, que Esteve desarrolló por primera vez en su ciudad natal de Centelles, donde su talento, precisión y sensibilidad natural para la mesa no tardaron en destacar.
Como jugador, Esteve Mata es conocido por su habilidad en los juegos clásicos y en el billar a tres bandas. Su carrera deportiva se encuentra entre las más destacadas del billar español contemporáneo,
con títulos europeos, subcampeonatos continentales y numerosas medallas internacionales en disciplinas de billar de carambola libre y competiciones por equipos.